El objetivo, explicó, es mejorar el perfil turístico de la ciudad y atraer visitantes que impulsen la gastronomía, la hotelería y los emprendimientos locales.
“Cuando asumimos la gestión allá por 2019, nos encontramos con una laguna absolutamente conurbanizada, con espacios públicos cerrados, sin servicios”, expresó Balsamello al describir el escenario que encontró el Gobierno municipal.
En esa línea, sostuvo que, mediante decisiones políticas y objetivos de gestión, se recuperaron casi 50.000 metros cuadrados de la ribera que, según sus declaraciones, permanecían cerrados y no contaban con servicios esenciales, lo que limitaba el acceso de los vecinos.
Al comparar la laguna de antes con la actualidad, el funcionario describió una imagen de abandono asociada a “los micros, los toallones colgados”, en contraste con el modelo turístico que busca consolidar la gestión: espacios abiertos, servicios de calidad y mayor consumo en los comercios y emprendimientos de Monte.
Balsamello también recordó la decisión de retirar el cartel del camping municipal de La Matanza y aseguró que muchos vecinos recibieron positivamente esa medida. Además, destacó la importancia de generar condiciones para nuevas inversiones. “Hay un contexto adecuado para que aquellas personas que quieran invertir en el turismo de Monte lo puedan hacer, con reglas claras”, afirmó.
Por último, remarcó la ubicación estratégica de la laguna, a pocas cuadras del centro, y sus atractivos naturales, históricos y culturales. “Lo que nosotros buscamos es posicionar a Monte como uno de los principales destinos turísticos de todo el país”, señaló.