En el primer caso, el oficialismo y parte de la oposición acordaron modificar el mecanismo de distribución del FEFIM para que los intendentes puedan utilizar el 100% de la primera cuota en gastos corrientes, como el pago de salarios, proveedores y el sostenimiento de los servicios locales. La iniciativa fue impulsada por el diputado radical Diego Garciarena.
El esquema original del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal establecía que el 70% de los recursos se distribuyera según el Coeficiente Único de Distribución (CUD), mientras que el 30% restante debía ejecutarse mediante programas provinciales vinculados con infraestructura, transporte y cultura.
Tras los reclamos de intendentes que pedían mayor autonomía para afrontar las necesidades de sus distritos, el acuerdo parlamentario estableció que la primera cuota será de libre disponibilidad. Las cuatro restantes volverán al esquema mixto, con un 70% distribuido por CUD y un 30% destinado a programas provinciales, aunque ese mecanismo podrá revisarse en los próximos meses.
Durante el debate, Garciarena sostuvo que los municipios necesitan recursos sin asignación específica para afrontar sus gastos cotidianos. También cuestionó incumplimientos en la implementación de la Ley 15.561, que estableció un fondo municipal de $250.000 millones, a pagar en cinco cuotas hasta julio de 2027.