La Municipalidad de General Pueyrredon adjudicó a la firma Minella Stadium S.A la concesión del uso y explotación de las instalaciones del Estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y el Parque Municipal de Deportes Teodoro Bronzini. La concesión es por 30 años, con opción a 10 más. El canon a abonar es de 120 millones de pesos.
Minella Stadium S.A., que hizo la única oferta válida en la licitación nacional e internacional por los espacios deportivos y recreativos, fue creada a fines de 2024 para participar de esta licitación. Como destacan medios locales, la firma está presidida por Rafael Trevisán, un abogado especializado en derecho deportivo, y está conformada por la brasileña Revee y la argentina Pro Enter, quienes aportan el capital para la inversión inicial.
Según un comunicado difundido por el municipio marplatense, Minella Stadium S.A garantizó en su oferta que en el estadio “podrán jugar los equipos locales que participen en los torneos de AFA y también los equipos de básquet que participen en la Liga Nacional organizada por la ADC”. Además, “incluye eventos que pueden ir desde partidos de rugby, recitales, torneos de padle, voley, espectáculos de la UFC, shows de patinaje, festivales musicales y eventos religiosos, entre otros”.
Se informó que “actualmente se está trabajando en el contrato que vinculará a las partes y una vez firmado el contrato, se deberá proceder a la entrega de las instalaciones”.
“La adjudicación en si misma es muy importante, porque implica que estamos un paso más cerca de la solución definitiva al deterioro en el que se encontraba el Minella”, señaló al respecto Mauro Martinelli, secretario de Legal y Técnica y Hacienda del Ejecutivo que dirige Guillermo Montenegro.
“Estamos en un camino en el que vamos hacia un estadio moderno, con tecnología de punta y cuya remodelación tendrá un impacto positivo en la generación de empleo directo e indirecto”, agregó Martinelli.
Inversión millonaria
La empresa adjudicataria garantizó, por otra parte, realizar “una inversión de 40 millones de dólares que implica -además de la puesta en valor de los escenarios deportivos- la construcción de un complejo de 3.000 m2 en Juan B. Justo y Diagonal Firpo y de 5.000 m2 en Juan B. Justo y Diagonal Canosa”.
Sin embargo, 25 millones de dólares corresponden a obras obligatorias, mientras que los restantes 15 millones están sujetos al criterio de la empresa y según evolucione el negocio.
No obstante, “todo lo que se construya, mejore o arregle quedará para la Municipalidad una vez terminado el plazo de concesión”, destacaron desde el Ejecutivo.
“El privado también se comprometió a hacer entre 80 y 95 eventos anuales, algo que genera trabajo todo el año en la ciudad”, explicó Martinelli. “Apostamos a la coordinación entre lo público y lo privado, donde éste último invierte, mejora y genera puestos de trabajo. De un Minella abandonado y deteriorado pasaremos a un estadio moderno y con tecnología de punta”, concluyó el funcionario.