Al parecer, la ola se produjo por un fenómeno climático no tan usual y tenía al menos cinco metros. “Fue una ola con aumento repentino de la altura”, sostuvo García en diálogo con TN.
De acuerdo con lo narrado por turistas a la Agencia Noticias Argentinas, quienes se encontraban en la playa California Beach observaron cómo el agua arrastró pertenencias personales, desde bolsos hasta sombrillas y reposeras, obligando a los presentes a colaborar entre sí para evitar ser arrastrados por el mar.