La planta, que operaba bajo la firma Argenzum S.A., cerró de manera sorpresiva el año pasado y 27 de sus trabajadores, incluyendo la jefa de planta, quedaron en la calle.
Tras el cierre de la planta elaboradora de galletitas Tía Maruca de la ciudad de Chascomús en septiembre pasado, los ex trabajadores denuncian que se interrumpieron las cuotas indemnizatorias acordadas con la empresa por sus desvinculaciones. Sin despido formal y sin acceso al fondo de desempleo, la situación pasó a ser muy compleja para ellos.
La planta, que operaba bajo la firma Argenzum S.A., cerró de manera sorpresiva el año pasado y 27 de sus trabajadores, incluyendo la jefa de planta, quedaron en la calle.
En aquel momento, se firmó un acuerdo de desvinculación que contemplaba el pago del 70% de la indemnización correspondiente, en hasta 16 cuotas según la antigüedad de cada trabajador.
Según informó El Cronista de Chascomús, los pagos se cumplieron entre octubre y enero. Sin embargo, desde febrero las cuotas dejaron de abonarse. La deuda fue asumida por la empresa Pipas, pero hasta el momento no hubo respuestas concretas que aporten previsibilidad a quienes dependen de esos ingresos.
La situación se agrava por un punto clave: al no haber mediado despidos formales, los trabajadores no pudieron tramitar el fondo de desempleo, lo que los dejó sin una red de contención en medio de la búsqueda laboral.
Cabe recordar que la fábrica que produce las galletitas Tía Maruca en Albardón, provincia de San Juan -operada por Dilexis- continuó adelante con la producción, más allá de varios problemas que atravesó el año pasado. A comienzos de 2026 la firma cambió de manos y pasó al empresario bonaerense Juan Carlos Crovella.