Los pasacalles pudieron verse en corredores y accesos clave: sobre la autopista Riccheri, en el tramo Ezeiza–Cañuelas; en la Ruta 6, a la altura de Cañuelas y San Vicente; en Presidente Perón y Máximo Paz; y también en la zona de Moreno, sobre el Acceso Oeste en dirección a la Ciudad de Buenos Aires. Además, los reclamos se hicieron visibles en el interior bonaerense, con presencia en San Andrés de Giles y Pergamino.
Desde el sector señalan que los salarios se encuentran congelados desde diciembre y que actualmente no alcanzan a cubrir la canasta básica, profundizando la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades cotidianas de las familias rurales.
Las consignas, directas y contundentes, reflejan el malestar del sector ante la falta de respuestas en la negociación paritaria.
En ese marco, la negociación paritaria atraviesa un escenario de fuerte estancamiento. La última audiencia volvió a pasar a cuarto intermedio tras una nueva oferta de las entidades empresarias que apenas implicó una mejora marginal respecto de la anterior y fue rechazada por insuficiente. Desde la representación sindical sostienen su reclamo de una recomposición que lleve el salario a niveles acordes al costo de vida y cuestionan la postura del sector empresario, al que responsabilizan por la falta de avances concretos en la negociación.
A su vez, advierten que la reciente aprobación de la reforma laboral agrava este escenario, ya que consolida un marco que debilita derechos y reduce las herramientas de negociación colectiva, impactando de lleno en las condiciones de las y los trabajadores rurales.