El procedimiento comenzó durante la madrugada, luego del operativo llevado adelante por ARCA y permitió desmantelar más de 170 estructuras que ocupaban el espacio público de forma indebida, en una intervención que incluyó tareas de demolición, limpieza y retiro de mercadería.
El operativo se realizó mediante un trabajo coordinado entre distintas fuerzas y áreas del Estado. Participaron más de 100 efectivos de la Prefectura Naval Argentina, junto a más de 150 agentes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
A esto se sumó la intervención de cerca de 100 trabajadores municipales, pertenecientes a áreas como Seguridad, EMSUR, EMVIAL, Inspección General y SAME, además de maquinaria pesada y camiones para ejecutar las tareas.
Este despliegue permitió avanzar de manera simultánea en el relevamiento, desalojo y posterior demolición de los puestos.