El gobernador bonaerense evalúa separar la elección provincial de la nacional en 2027. La decisión final depende de lo que se resuelva a nivel nacional con las primarias.
El gobernador Axel Kicillof mantiene abierta la posibilidad de volver a desdoblar las elecciones bonaerenses, pero la decisión depende casi por completo de lo que ocurra con las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) nacionales luego de que el gobierno de Javier Milei enviara al Congreso un proyecto para eliminarlas. Ese es hoy el dato que ordena el debate electoral en la provincia de Buenos Aires de cara a 2027.
Cabe recordar que la Junta Electoral elaboró un proyecto de modificación de la Ley Electoral bonaerense N° 5.109 con el objetivo de redefinir los plazos de convocatoria, campaña y difusión vinculados a los procesos electorales. La iniciativa fue enviada al Ministerio de Gobierno y busca ordenar el cronograma electoral y establecer nuevas reglas para la publicidad política, la difusión de encuestas y los actos de gobierno durante los días previos a los comicios.
Concretamente, la Junta Electoral bonaerense ya le envió al Ejecutivo provincial un anteproyecto de ley para ampliar los plazos electorales: propone llevar a 80 días el mínimo entre la presentación de alianzas y la primaria (hoy son 60), y a 60 días el plazo para presentar candidatos (hoy son 50).
Ahora está en manos del Poder Ejecutivo los pasos a definir en torno a la presentación del texto en la Legislatura y es una incógnita la decisión que tomará Axel Kicillof al respecto. Por lo pronto, desde el entorno del Gobernador calificaron como “correcta” la propuesta que lleva la firmada estampada de Hilda Kogan, la jueza del máximo tribunal.
El primer escollo para el desdoblamiento es técnico-legal: la Ley Electoral bonaerense está encadenada a la nacional. Si hay PASO nacionales, la provincia está obligada a hacer su primaria el mismo día, y para desengancharse necesitaría modificar esa norma en una Legislatura donde los distintos sectores del peronismo no atraviesan su mejor momento.
"Si se baja la PASO, como buscan los libertarios, hay margen. El año pasado se pudo desdoblar porque se suspendió la primaria nacional. Si hay PASO nacional, estamos obligados a que sea el mismo día", explican desde el oficialismo.
La presión de los jefes comunales es el motor detrás del debate. Su lógica es clara: primero asegurar el territorio, después jugar en la cancha nacional.
La discusión, entonces, pasa por el compromiso político real que los jefes comunales estén dispuestos a poner en la campaña presidencial una vez asegurada su propia elección.
En ese punto, algunos dirigentes bonaerenses recuerdan que en el balotaje de 2023 varios intendentes no jugaron con fuerza por Sergio Massa. Sin embargo, quienes defienden la estrategia de Kicillof creen que, si el peronismo logra retener la provincia, los alcaldes sí se involucrarán en una eventual campaña presidencial del gobernador porque “nadie quiere otros cuatro años de Milei”.