Durante su intervención, Sánchez Jauregui planteó que el trabajo infantil debe entenderse como una problemática estructural vinculada a la desigualdad, la pobreza, la precarización laboral y la falta de acceso a derechos básicos, especialmente en los territorios rurales. En ese sentido, remarcó que las infancias son las más afectadas por los contextos de vulnerabilidad social y señaló el impacto que esta problemática genera sobre las trayectorias educativas de niños, niñas y adolescentes.
Asimismo, destacó el rol del movimiento sindical en la prevención y erradicación del trabajo infantil, subrayando la importancia de defender el trabajo digno, los salarios justos y las políticas de protección social para las familias trabajadoras.
“Defender trabajo digno también es prevenir el trabajo infantil”, expresó.
En otro tramo de la exposición, Sánchez Jauregui sostuvo que las políticas públicas deben construirse desde el territorio y en articulación con las comunidades, las escuelas rurales, los municipios y las organizaciones sociales, fortaleciendo además los espacios de cuidado y acompañamiento para niños y niñas.
Finalmente, llamó a consolidar un compromiso colectivo entre el Estado, las organizaciones sindicales y toda la sociedad para garantizar derechos y construir mayores oportunidades para las infancias.