Los trabajos consisten en el tendido de un nuevo cable de media tensión subterráneo, un proyecto que comenzó a ejecutarse en el mes de mayo y cuya finalización está prevista para julio.
Esta modernización permitirá fortalecer la red de distribución, brindando una mayor protección frente a factores externos y aportando más confiabilidad al sistema eléctrico.
El principal objetivo de la obra es mejorar la maniobrabilidad de la red mediante la optimización de los anillados entre los distintos distribuidores de la zona. De esta manera, ante una eventual contingencia, será posible realizar transferencias de carga y reposiciones del suministro de forma más rápida, ágil y eficiente.
La inversión destinada a este proyecto asciende a 160 millones de pesos y forma parte del plan de obras que EDEA desarrolla de manera permanente para fortalecer la infraestructura eléctrica en las localidades de su área de concesión.