MUNICIPIOS | 29 SEP 2026

PREOCUPACIóN

General Belgrano: un joven quedó en terapia intensiva tras una agresión a la salida de un boliche

Rodrigo Gómez, de 23 años, sufrió un grave traumatismo de cráneo luego de recibir un golpe de puño en la cara y caer contra el asfalto. Hay un detenido por la agresión y un policía que estaba fuera de servicio fue desafectado de la fuerza.




Una noche que comenzó en un boliche de General Belgrano terminó con un joven de 23 años internado en terapia intensiva y con una investigación judicial en marcha. Rodrigo Gómez sufrió graves lesiones en la cabeza luego de recibir un golpe a la salida del local bailable “Mi Tía Sofía”.

El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo. Según la reconstrucción incorporada a la causa, todo habría comenzado dentro del boliche, ubicado sobre calle Rodríguez Peña, entre Guido y Larrea, donde un amigo de Rodrigo habría sido agredido durante una pelea.

La situación continuó en el exterior del establecimiento. Los involucrados volvieron a encontrarse y se produjo un nuevo enfrentamiento. En ese contexto, Rodrigo recibió un golpe de puño que provocó que cayera al suelo y golpeara fuertemente la cabeza contra el asfalto.

El momento quedó registrado por cámaras y las imágenes fueron incorporadas a la investigación. A partir de ese material, una persona fue detenida y quedó a disposición de la Justicia, señalada como quien habría golpeado al joven.

Como consecuencia de la caída, Rodrigo sufrió un grave traumatismo de cráneo. Los estudios médicos detectaron un derrame y un coágulo en la cabeza, además de una fractura detrás de uno de sus oídos.

El joven fue trasladado inicialmente al Hospital Municipal de General Belgrano y posteriormente derivado para la realización de estudios. Finalmente quedó internado en el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas, donde permanece en terapia intensiva.

Su familia atraviesa horas de enorme preocupación. Según relató su padre, Oscar, durante las últimas horas Rodrigo presentó una pequeña evolución favorable: logró abrir los ojos y comenzó a responder a algunos estímulos, aunque todavía no puede hablar.

“Es de no creer que hagan estas cosas”, expresó el padre del joven al referirse a la agresión.